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¿Cómo era Miyashiro en la universidad?

Conversamos con un profesional divorciado del perfil del típico alumno aplicado.

Publicado: 2015-07-16

Escriben: Morelia Valenzuela y Rosmery Bravo


Históricamente los estudiantes se encuentran en el dilema de elegir entre uno de los dos caminos: los profesores o las notas. Sentarse al escritorio, armar los horarios y darse cuenta de que solo existen dos opciones: elegir al profesor exigente con quien aprenderás la materia satisfactoriamente, a pesar de que las probabilidades de obtener una alta calificación sean menores, o elegir al típico profesor de “buen” carácter con el que tienes el curso asegurado. No obstante, sabes que no lograrás los objetivos planteados en el sílabo.

Ante el inquietante escenario surgen tres modelos clásicos de alumno: el “chancón”, que siempre obtiene las mejores calificaciones; el “relajado”, al que le es indiferente la nota obtenida; y el “turista”, que asiste solo en las semanas de parciales y finales.

Muchos se preguntan: ¿qué tan importante son las calificaciones?, ¿el futuro del estudiante depende de ellas?, ¿obtener una buena nota implica aprender el curso? Encontrar respuestas no es nada sencillo. Muchos famosos se encontraron en ese dilema; a pesar de no haber sido los más sobresalientes en la universidad, lograron alcanzar el éxito hoy en día.

Sincensura conversó con Aldo Miyashiro, quien contó su experiencia desde sus inicios en la universidad Jaime Bauzate y Meza, su abdicación a la carrera de Derecho de la PUCP,  hasta su actual etapa en el el reality La batería.

El popular ‘Chino’ aseveró: «La nota es solo un calificativo, es una medida de lo que vas desarrollando. Cada vez que va pasando el tiempo se crean otro tipo de ordenadores, que van hacer más sólido tu desempeño laboral. Es importante sacar buenas calificaciones, pero más importante es hacer bien tu trabajo”.

“La experiencia te dice que los mejores en el colegio no son los mejores en el mundo real; y que los mejores en la universidad no siempre son los mejores a la hora de conseguir un empleo. Creo que debe existir equilibrio entre una buena calificación, saber realizar correctamente tu trabajo y desempeñarte con entusiasmo en lo que realmente te gusta”, anadió el guionista y actor.

Miyashiro abandonó la carrera de periodismo para dedicarse a la actuación, decisión de la cual no se arrepiente. A sus 39 años conduce su propio programa de televisión, incluso se ha convertido en director de cine debutando en la pantalla grande con su película Atacada.

Sin duda, no siguió los típicos patrones de éxito profesional; esto nos demuestra que no necesariamente el obtener las calificaciones más altas implica el futuro laboral asegurado, como usualmente se piensa.

Los pedagógos tienen la palabra

Sobre la polémica, el Dr. Dennis Vargas Marín, Decano de Ciencias de la Comunicación de la Universidad César Vallejo, opina que «la nota no siempre es el reflejo de un aprendizaje. El alumno debe ser consciente de cuánto aprendió a partir de nueva información. El docente debe evaluar el conocimiento, la actitud y para qué le sirve el nuevo aprendizaje. Deben buscar con qué profesor van aprender”.

A su vez, indicó que “el aprendizaje es la capacidad de hacer y de transformar las cosas a partir de una conceptualización. La nota siempre va a ser una referencia, pero puede ser engañosa”.

Por último subrayó que “los docentes, realmente, pueden ser justos y equilibrados para acercarse a lo virtuoso. ¿Cuál es la virtud? Evaluar con la mayor justicia posible y preparar adecuadamente las estrategias para medir tanto las capacidades como las competencias del estudiante».

Asimismo, la licenciada en Comunicación Social de San Marcos, Lizabel Cabrera Vargas resalta que «cuando egresas de la universidad, algunas organizaciones se dejan llevar por el quinto superior. Pero cuando te desempeñas en el mundo laboral, lo que a la gente le interesa es que realices bien tu trabajo”.

“Lo que importa es que los alumnos tengan aprendizajes significativos reales y concretos. No solo hacer las cosas, sino también pensarlas; eso no lo logras sin un proceso reflexivo y la parte práctica. Si esto tiene que ir acompañado de buenas notas, obtenlas; pero asegúrate de que realmente estés aprendiendo”, agregó Cabrera. 

En los distintos testimonios, los personajes destacaron su empeño para destacar en la vida profesional. Las buenas notas en la universidad solo es un camino más. Eres tú el que decide el tipo de profesional en el que te quieres convertir. ¿Realmente importa la nota o aprender la materia? Es momento de reflexionar y entender que el aprendizaje es un ejercicio que perdura a lo largo de la vida profesional, incluso luego de egresar de la universidad.


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Escrito por

Revista Sin Censura

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